
El maní (conocido también como cacahuete) no solo es rico en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, considerados como grasas buenas, sino que también contienen proteínas y magnesio.
Expertos en nutrición dicen que esta semilla contiene más proteínas que cualquier otra, además es ideal para comer en las tardes. Si bien es bueno para la salud, tiende a presentar algunas amenazas si se consume en exceso.
El alto contenido calórico del maní, por ejemplo, puede ser una desventaja cuando se trata de personas que vigilan el peso. Además, puede causar algunas complicaciones para los hipertensos.
Consumirlo en exceso también puede inhibir la absorción de minerales y puede aumentar la inflamación. El maní es alto en ácido linoléico, un tipo de omega-6 que, según los investigadores, puede incrementar la expresión de la ciclooxigenasa-2 (COX-2) en la aorta, permitiendo la conversión del ácido araquidónico en eicosanoides proinflamatorios. De ahí que se diga que es inflamatorio.

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Además, suele venir acompañado de aditivos. El maní "con sal" generalmente tiene una cantidad no recomendable de sodio. El maní "frito" viene tostado y frito en harinas y aceites inflamatorios.
Médico cirujano y Magíster en Medicina Natural por la Sociedad Española de Medicina Holística. Miembro de la Sociedad Peruana de Hipertensión. Fundador del Instituto Bien de Salud