
Conocido también como la hierba del soldado, el matico es una planta utilizada por siglos en la medicina tradicional peruana. Su fama proviene de un soldado español, apellidado Matico, quien aprendió de los pueblos indígenas a usarla para curar heridas en el campo de batalla. Desde entonces, se ha convertido en un aliado natural para múltiples dolencias.
En la actualidad existen alrededor de 300 variedades de matico en el Perú, distribuidas principalmente en la Amazonía, Ayacucho, Huánuco, Junín y Cusco. Su uso ha sido tan efectivo que incluso fue adoptado por el ejército en el siglo XIX por sus propiedades cicatrizantes y hemostáticas.
Un estudio publicado en la Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública del Instituto Nacional de Salud, en 2016, demostró que el extracto del matico (Piper aduncum) posee un efecto cicatrizante sobre las heridas.
Otro estudio realizado en La Universidad Mayor de San Marcos en 2011 por el Dr. Edwin Enciso Roca detectó la presencia de flavonoides en el extracto obtenido de las hojas de una variedad de matico llamado “matico de puna" (Jungia rugosa) con propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas, antivirales y antihipertensivas.
El principal uso del matico es para la curación de heridas. Se recomienda en infusión para el dolor de estómago, úlceras estomacales, diarrea, afecciones hepáticas. Recuerda no hervir. Solo echa el agua caliente en las hojas y déjalo reposar unos 10 minutos.
Otro uso que se le da es para la bronquitis, la neumonía y las vías respiratorias. Se recomienda hacer vaporizaciones cada hora junto con eucalipto, manzanilla y hierbaluisa. Esta preparación también la puedes tomar como infusión.
Se puede usar en pomada ya que es excelente para las quemaduras. Favorece la recuperación hidratando y refrescando la piel.
Médico cirujano y Magíster en Medicina Natural por la Sociedad Española de Medicina Holística. Miembro de la Sociedad Peruana de Hipertensión. Fundador del Instituto Bien de Salud