
Al igual que muchos alimentos y bebidas tradicionales, muchos expertos han declarado que el vino es bueno para nosotros, luego malo y luego bueno. Sin embargo, debido a que nuestra composición genética y factores de estilo de vida juegan un papel en qué alimentos/bebidas son óptimos, probablemente no haya un enfoque único que funcione para todos. Por lo tanto, hay algunos beneficios bien documentados del vino, así como riesgos potenciales, y algunos son mejores que otros.
Algunos estudios han concluido que las personas que beben moderadamente tienen mejores resultados (para ciertas métricas como la salud del corazón) que aquellas que no beben nada.
Se necesitan más estudios para esclarecer el panorama. Si decides beber vino elije las mejores opciones. El convencional tiene muchos aditivos que incluyen ftalatos, colorantes y agentes antiespumantes que podrían aumentar estos riesgos. Se debe considerar que las uvas tienen la gran probabilidad de exposición a residuos de pesticidas, a menos que sean orgánicas.
Si vas a consumirlo, bebe vino natural derivado de uvas cultivadas orgánicamente o biodinámicamente, libre de residuos como pesticidas y micotoxinas, y libre de los tipos de colorantes y aditivos. Los puedes encontrar en las bioferias o agroferias y en algunas tiendas de productos orgánicos o naturales. Lo más importante es que siempre lo tomes con moderación.
El vino tinto contiene:
Médico cirujano y Magíster en Medicina Natural por la Sociedad Española de Medicina Holística. Miembro de la Sociedad Peruana de Hipertensión. Fundador del Instituto Bien de Salud