
Miles de familias hispanas en Estados Unidos viven en tensión cada día debido al aumento de medidas migratorias y ahora el ICE ha puesto en la mira: guarderías, daycare y también centros donde dejan a sus hijos mientras los padres trabajan. El miedo no disminuye pues muchos padres dependen de estos espacios ubicados en diversas zonas de California, Texas, Florida, Nueva York o Illinois, donde la comunidad latina tiene una presencia enorme.
En este sentido, las autoridades del Estado Dorado han comenzado a reforzar los lineamientos para que los centros de educación temprana conozcan qué responder sin vulnerar los derechos ni poner en riesgo a los menores.
Existe un punto clave que se debe conocer, pues las guarderías no pueden actuar como extensiones de las autoridades migratorias y tampoco colaborar de manera automática con consultas sobre el estatus de una familia, por lo que no pueden:
Los centros educativos solo pueden compartir información en circunstancias muy específicas. La condición principal es que exista una orden judicial válida. Si no hay una orden, la respuesta debe ser no. Asimismo, las directrices recomiendan que el personal:
Esta es información valiosa pues no todo el mundo lo sabe, pero los agentes del ICE poseen límites claros dentro de los espacios. Ellos no pueden ingresar libremente a salones de clase, áreas privadas ni tampoco interactuar con niños sin una base legal que lo autorice. Solo pueden hacerlo si presentan:
Existen acciones concretas que las guarderías y centros de educación temprana deben tener actualizadas:
Por último, todo esto apunta a lo mismo: proteger a los menores, porque más allá del estatus migratorio de los padres, están hablando de menores que necesitan estabilidad, cuidado y sobre todo seguridad ante esta situación con el ICE.
Licenciada en Periodismo, con conocimientos como Analista Digital y experiencia en Marketing Digital. Amante de la actualidad, sociedad y tendencias de salud y livestyle.