
Hace unos días, una noticia dejó 'shock' a miles de inmigrantes en Estados Unidos pues agentes del ICE dispararon contra una mujer identificada como Renee Nicole Good durante un operativo de inmigración. El terrible hecho fue grabado en un video y difundido en diversas redes sociales por lo que ha hecho que se vuelva a poner sobre la mesa: ¿Los federales pueden usar su arma frente a un vehículo o una familia en plena calle?
Cabe destacar que esta situación ya no es una discusión jurídica, sino también cultural y emocional para la comunidad hispana que vive en Estados Unidos. Asimismo, para muchos, la escena de una agente armado que se está acercando a su vivienda o auto actualmente no se trata de solo perder el estatus migratorio, el trabajo o la libertad, sino también la vida.
La autoridad general se encuentra en el título 8 del Código de Estados Unidos, sección 1357, que le faculta a "oficiales de inmigración" a portar armas de fuego, bajo reglamentos específicos; sin embargo, esa norma solicita que existan reglas claras acerca de quien puede usar la fuerza (incluida la letal), en qué circunstancias y solo después de completar el entrenamiento y certificación.
Esto quiere decir que no se trata de una licencia genérica para que cualquier empleado federal vaya armado, sino de una autorización limitada que depende de reglamentos internos, supervisión y de la formación de cada categoría de agente.
Ten en cuenta que el reglamento identifica categorías específicas con autorización para utilizar fuerza, como 'special agents' y 'deportation officers', siempre y cuando hayan completado el entrenamiento básico de cumplimiento de la ley.
La ley de inmigración exige que revisen procesos internos para identificar presuntas violaciones a los estándares de uso de la fuerza, incluyendo mecanismos rápidos dentro de la agencia. En la práctica, luego de que un agente del ICE dispare contra una persona se suelen abrir investigaciones administrativas internas y, en algunos casos, se involucra al Departamento de Justicia e incluso al FBI cuando se plantean posibles delitos federales.
Si se concluye que el agente se excedió, puede enfrentar sanciones disciplinarias, demandas civiles y cargos penales, pues que sea legal portar un arma no significa que la leylo blinde frente al uso abusivo contra una familia, manifestante o un conductor atrapado en su auto.
Licenciada en Periodismo, con conocimientos como Analista Digital y experiencia en Marketing Digital. Amante de la actualidad, sociedad y tendencias de salud y livestyle.