
Todos saben que para poder ingresar a Estados Unidos se requiere de una visa americana, tanto para mexicanos, peruanos, entre otros latinos, ya sea por vía aérea o terrestre. No obstante, para el primer grupo existen dos documentos que definen su estancia: la visa de no inmigrante (temporales) y visa de inmigrante (permanentes).
Cabe mencionar que conocer sus diferencias es importante debido a que te permite elegir la opción que mejor se adapte a tus objetivos personales o laborales.
Debes saber que las visas de no inmigrantes están dirigidas para quienes desean ingresar a Estados Unidos por un tiempo limitado. Son ideales para las personas que quieran hacer actividades como turismo, estudios, visitas familiares o trabajos temporales. Asimismo, no otorga residencia ni permiten permanecer indefinidamente en el país. Este tipo de visas se tramitan en la Embajada o Consulado de Estados Unidos, y en algunos casos se requiere de autorización previa del Departamento de Trabajo.
Las visas permanentes están dirigidas para las personas que planean vivir en Estados Unidos de manera prolongada. Este documento te permite solicitar en los próximos años la Green Card, que otorga residencia permanente con posibilidad a renovar cada 10 años y posiblemente, obtener la ciudadanía por naturalización.
Estas visas se solicitan solo ante los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), y el proceso también incluye una revisión específica del historial familiar, financiero y social del solicitante.
La elección de la visa dependerá de cuáles sean tus objetivos. Si tu meta es una experiencia corta como estudiar, trabajar por temporada o hacer turismo, una visa temporal será suficiente.
Mientras que si deseas quedarte a vivir y trabajar en Estados Unidos a largo plazo, o establecerte con tu familia, entonces, deberás de tramitar la visa permanente.
Licenciada en Periodismo, con conocimientos como Analista Digital y experiencia en Marketing Digital. Amante de la actualidad, sociedad y tendencias de salud y livestyle.