
El cierre de fronteras anunciado por Mali y Burkina Faso a finales de 2025 marca un nuevo punto de tensión en sus relaciones con Estados Unidos. La medida, que afecta de forma directa a viajeros, empresarios, cooperantes y personal diplomático estadounidense, fue confirmada por ambos gobiernos como una respuesta directa a las limitaciones migratorias impuestas desde Washington.
Según informó 'AP News', la decisión comenzó a aplicarse el 31 de diciembre de 2025 y tiene efecto inmediato. Los ministerios de Relaciones Exteriores de ambos países africanos señalaron que el veto se adopta bajo el principio de reciprocidad, luego de que Estados Unidos ampliara su lista de naciones con prohibiciones de ingreso a partir del 1 de enero de 2026.
Aunque el Departamento de Estado mantiene advertencias de viaje de Nivel 4 para Mali y Burkina Faso, en sus avisos públicos no detalla explícitamente la existencia de una prohibición recíproca, según la información publicada en travel.state.gov.
Las cancillerías de ambos países explicaron que la medida responde directamente a los cambios recientes en la política migratoria estadounidense. De acuerdo con los comunicados citados por AP News, Mali y Burkina Faso aplicarán “las mismas condiciones y requisitos a los nacionales estadounidenses que aquellos impuestos a sus ciudadanos”.
Restricciones cruzadas: dos países toman represalias y vetan a estadounidenses.
Estados Unidos incluyó a Mali, Burkina Faso, Níger, Sudán del Sur, Siria, Laos y Sierra Leona dentro de un grupo de países con prohibición total de ingreso. Además, se endurecieron las restricciones para personas que portan documentos emitidos por la Autoridad Nacional Palestina. Según un comunicado de la Casa Blanca citado por 'AP News', la decisión se justificó por la existencia de “deficiencias persistentes y graves en los sistemas de revisión, verificación e intercambio de información de los países afectados”.
Desde Bamako, las autoridades afirmaron que “la decisión de la Casa Blanca fue adoptada sin consulta previa y no se justifica por ningún desarrollo real sobre el terreno”, según declaraciones recogidas por 'AP News'. En el caso de Burkina Faso, su Ministerio de Asuntos Exteriores informó que se aplicarían “medidas de visado equivalentes para los ciudadanos de Estados Unidos de América”, con efecto inmediato.
Ambos países están bajo gobiernos militares desde 2021 y han atravesado un progresivo distanciamiento con Washington, en un contexto marcado por sanciones, cambios de alianzas internacionales y un deterioro sostenido de la cooperación bilateral.
La restricción impide el ingreso de ciudadanos estadounidenses sin distinción del motivo del viaje, incluyendo turismo, actividades comerciales, misiones diplomáticas, trabajo humanitario o labores periodísticas. Los comunicados oficiales difundidos por los gobiernos de Mali y Burkina Faso, citados por AP News, no contemplan excepciones ni mecanismos especiales para autorizaciones individuales.
Las embajadas de Estados Unidos en ambos países han advertido que la asistencia consular puede verse limitada, especialmente fuera de las capitales Bamako y Uagadugú. El Departamento de Estado mantiene activas las alertas de Nivel 4, citando riesgos de seguridad, conflictos armados y restricciones administrativas, de acuerdo con travel.state.gov.
En paralelo, la agencia estatal de Níger informó que su gobierno evalúa adoptar medidas similares contra ciudadanos estadounidenses, aunque hasta el momento no existe un anuncio oficial que confirme su aplicación. Este país también figura en la lista ampliada de restricciones migratorias anunciada por Washington el 16 de diciembre de 2025, junto con Sudán del Sur, Siria, Laos y Sierra Leona.
La decisión de Mali y Burkina Faso se inscribe en un escenario regional complejo, marcado por el fortalecimiento de alianzas alternativas, incluida la cooperación con Rusia, y por la retirada progresiva de fuerzas occidentales. Según AP News, estas dinámicas han redefinido el equilibrio político y de seguridad en el Sahel.
Para ciudadanos estadounidenses, empresas y organizaciones internacionales, la prohibición implica revisar planes de viaje, operaciones y presencia en la región. El Departamento de Estado recomienda evitar cualquier desplazamiento a estos países mientras la medida siga vigente y mantenerse informados únicamente a través de canales oficiales. Hasta ahora, no se han anunciado negociaciones ni plazos para una posible revisión de la prohibición, que se aplica de forma general e indefinida.
Periodista especializada en tendencias y actualidad. Licenciada en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Certificada en SEO y Marketing Digital. Interesada en temas relacionados con tendencia, coyuntura nacional, farándula y más.