De acuerdo a estudios, después de infectarse con coronavirus algunos pacientes todavía presentan síntomas moderados a graves que no les permiten hacer su vida normal, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió en su momento que este cuadro conocido como “covid prolongado’ estaba empezando a comprenderse a plenitud.
Según CNN, una investigación reveló que uno de cada tres sobrevivientes ha sufrido síntomas de 3 a 6 meses después de infectarse, con problemas respiratorios, dolor abdominal, entre otros síntomas, como lo que le sucede a una reportera de la BBC.
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Foto: BBC
Se trata de Lucy Adams, corresponsal en Escocia que lleva enferma del COVID-19 desde marzo del 2020 y que a través de un artículo publicado en julio del 2021, escrito por ella misma, ha vuelto a atrapar a los usuarios por la conmovedora historia.
“Tengo 44 años y en mi mente soy periodista, madre, esposa, ciclista, alpinista, nadadora salvaje y aventurera, exactamente tal y como lo era hace meses. Pero mi cuerpo se parece más a alguien que tiene el doble de mi edad. La mayoría de los días me despierto con dolor y me acuesto con dolor”, inició su texto.
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En esa línea, añade que “tenía vértigo, migrañas y visión borrosa”. Asimismo, “sentía sus articulaciones como si fueran huesos quebradizos rechinando en metal”.
En el mismo artículo explica que “es una de las 385 mil personas en Reino Unido que sufren un “covid prolongado” o “covid de larga duración” durante más de un año”.
“Para mí, todo comenzó en marzo del 2020 cuando contraje coronavirus. En ese momento, no era tan fácil hacerse un test, pero tenía todos los síntomas”, añadió.
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Luego que varias personas le escribieron, según narró, diciendo que nunca mejoraría y que necesitaba aceptar que su nuevo estado de salud sería permanente, ella optó por otras opciones.
“Pero yo no podía rendirme, así que probé muchas cosas diferentes: dietas restringidas, inmersión en agua fría, acupuntura, homeopatía, suplementos extraños. Empecé a dar paseos cortos, consciente de que a menudo necesitaba detenerme y sentarme en la acera”, detalló.
No obstante, sostiene que “a veces, incluso caminando alrededor de su cuadra no estaba segura de que la energía sería suficiente para volver a casa”.
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