
En medio de su llegada al Perú, Alejandra Baigorria está en el ojo de la tormenta luego de que una joven llamada Antonella denunciara en redes sociales que el salón de belleza de la rubia, llamado D’ Art Salón, le malogró el cabello luego de pagar más de S/1.000 por el cambio de look soñado. ¿Cómo ocurrió todo y qué respuesta dio la empresa?
Alejandra Baigorria está en el ojo de la tormenta tras su regreso de China, pues, pese a los éxitos de sus negocios, su peluquería está en boca de todos por el tipo de servicio y trato que brindaría a los clientes, luego de la reciente denuncia de una joven universitaria.
Antonella se pronunció en sus redes sociales y contó la mala experiencia que vivió, la cual le malogró el cabello por completo cuando acudió al salón de belleza para un cambio de look. Esto ocurrió luego de que el tinte negro con el que se había teñido se deteriorara. Además, llevó referencias para realizarse un balayage de tonos marrones, que mostró al estilista desde el principio.
Pese a tener el cabello teñido, la joven aseguró que pasó una prueba de tinte y fue calificada como apta. Permaneció todo el día en el negocio de la rubia, aunque nunca imaginó lo que pasaría cuando le mostraron los resultados finales.
“Quería un balayage, que es de la mitad para abajo, que sea difuminado y no lo hicieron así. Mi cabeza está, no sé si anaranjada o amarilla o algo (mostrando los resultados), pero esto no es un balayage y por el otro lado está tinturado por acá abajo y no tiene color. Está negro, el chico me dijo, te voy a poner este tinte porque luego tu cabello no va agarrar y va salir amarillo anaranjado (casi negro). Le dije 'no importa, me lo voy a volver a retocar para que esté marroncito como yo quiero'. Él me impuso su idea de que iba a quedar así (…) Estuve ahí desde las 10:40 de la mañana hasta casi las 8 de la noche, sentada, esperando, con la ilusión de quedarme el resultado que esperab y no es el resultado que yo esperaba”, comenzó diciendo.
Al ver su cabello de dos colores, hizo su reclamo y el peluquero lo habría tomado a mal al hacerle un moño muy ajustado y, posteriormente, llamar a otra compañera para que arreglara todo. Luego procedió a retirarse. Lo que más le provocó indignación fue el exorbitante gasto: más de S/1.000 invertidos por un resultado que el negocio no pudo resolver, pese a llamar a otro estilista que tampoco lo logró.
“Lo peor de todo es que costó más de mil soles todo lo que me hicieron en el cabello que yo hubiera pagado con gusto, y sí lo pagué, pero si es que hubiera tenido un buen resultado. Se comunicaron con mi mamá a decirle que le iban a devolver el dinero pero que tenía que ver un documento que se les estaba haciendo la devolución del dinero. Después llamaron a otro estilista a ver si me arreglaban la cabeza y nada lo empeoró”, agregó.
Luego de intentar llegar a un acuerdo, la madre de la joven se indignó, pues la peluquería no quería reconocer en un documento que había hecho un mal trabajo y habría intentado quedar bien con un impensado discurso.
“Le dieron un documento de convalidación para que diga que se devuelve el dinero (...) decía que practicamente la empresa había hecho todo lo posible para que me quede bien el servicio, que se me ayudó, que se me brindó las soluciones, como si hubieran hecho todo perfecto y no fue así. En el documento debió ser que me están devolviendo el dinero porque no estamos conforme con lo que se ha hecho, que se realizó un mal trabajo y por eso se hace la devolución. Ahora tengo que ver dónde me arreglan esto, estoy buscando lugares, me pareció horrible lo que pasó, me desesperé, estaba exaltada, muy nerviosa. Tenía clases en la universidad, cómo voy a ir con el cabello así”, finalizó.
Al culminar, Antonella aseguró que la empresa le devolvió un monto de S/1.350, aunque hasta el momento no logra arreglar su larga cabellera.
Periodista especializado en espectáculos. Graduada en periodismo en la Universidad Tecnológica del Perú. Redactor web en El Popular. Interesado en temas relacionados con actualidad, entretenimiento, cultura, cine y crónicas.