Querer interpretar a un travesti infectado con el terrible VIH le costó más de un susto a Mariella Zanetti. Sucede que para darle realismo al personaje que interpreta en la obra teatral “La última tentación de Cristo”, visitó durante tres semanas consecutivas el Óvalo Quiñones, en San Borja, para convivir con algunos travestis de la zona.