
Miriam Talavera pasó un mal rato en Miraflores, donde fue con el cuerpo pintado para promocionar la campaña Vamos Perú es hora de votar por Machu Picchu. La bailarina forcejeó con varios policías que estuvieron a punto de llevarla a la comisaría de la zona.
Ella llegó al mediodía y dijo que tenía el permiso de un trabajador de la municipalidad de apellido Elías y podía hacer las fotos de cuerpo pintado en pleno Parque Kennedy.
"Él me dijo que no había problemas en hacer las fotos para promocionar a Machu Picchu", explicó a las autoridades.
Seguidamente empezó la sesión, pero miembros de la municipalidad de Miraflores, la PNP y los agentes de Serenazgo le pedían la autorización correspondiente.
"Lo único que estoy mostrando son los pechos, pero los tengo con pintura. No entiendo por qué me agreden e impiden que haga las fotos si estoy promocionando algo nuestro como la ciudad de los Incas", decía a los agentes.
Una mujer policía de apellido González le exigió el documento, pero como Miriam no lo tenía, tomó del brazo a la bailarina e hizo subir a la camioneta del serenazgo rumbo a la delegación.
Luego, en el camino, recibió la llamada de contraorden para que regresen a Miriam al Parque Kennedy.
Un oficial de apellido Quesada, que de manera malcriada comenzó a tutear y querer tocarla, además de levantarle la voz, pretendió llevarla a la comisaría.
"Primero usted me está gritando, además, yo no le permitido que me tutee. Para qué quiere mi DNI y por qué me quieren llevar a la comisaría si estoy haciendo algo por mi país", aseveró. (Ernesto Jerardo)
Otras hicieron lo mismo
Hace casi cuatro años, Johanna Rodríguez apareció en plena Plaza Mayor de Lima con el cuerpo pintado con la bandera peruana. A fines del año pasado Cristina Rodríguez, Malú de la Vega y Elvira Palomino hicieron lo propio en el Palacio de Justicia. La policía las desalojó a viva fuerza. Días atrás, la reggaetonera Reyna Loo se dibujó en el cuerpo la bandera chilena en la Plaza Mayor. Generó un escándalo de proporciones.
Revisa todas las noticias escritas por el staff de redactores de El Popular.