
El fallecimiento de un ser querido sin haber dejado un testamento puede generar incertidumbres y, frecuentemente, disputas por la herencia. Según la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos (Sunarp), en ausencia de testamento, la sucesión intestada es el único procedimiento legal que permite a los herederos tomar posesión de los bienes y formalizar su propiedad.
Si este proceso no se lleva a cabo, los familiares podrían enfrentar obstáculos legales al intentar vender propiedades, transferir vehículos o gestionar cuentas bancarias del difunto. Registrar la sucesión en la Sunarp no solo garantiza la legalidad del traspaso de bienes, sino que también protege los activos familiares de conflictos y situaciones informales.
La institución subraya que esta inscripción es fundamental para asegurar la seguridad jurídica sobre los derechos de herencia. El trámite puede realizarse por vía notarial o judicial, dependiendo del caso, y debe concluir con su registro en el sistema de sucesiones. A continuación, se detallan los pasos.
El proceso de sucesión intestada comienza con la obtención de dos certificados emitidos por la Sunarp: el certificado negativo de testamento y el certificado negativo de sucesión intestada.
Estos documentos son necesarios tanto en el proceso notarial como en el judicial. Una vez obtenidos, el acta notarial o la sentencia judicial que reconoce a los herederos debe ser presentada ante la Sunarp para su correspondiente inscripción.
Simultáneamente, se puede gestionar la transferencia de esta inscripción a los registros de los bienes implicados. Una vez completada la sucesión intestada, el ciudadano puede solicitar la actualización de la titularidad en los registros de propiedades, vehículos u otros bienes, conforme a lo establecido en el proceso.
La Sunarp enfatiza que formalizar la sucesión intestada es la única manera de asegurar que los bienes del fallecido no queden expuestos a la informalidad.
Sin este registro, los herederos no pueden disponer legalmente de los bienes y pueden quedar en una situación de "limbo" legal. La inscripción ofrece protección a la familia, facilita la gestión del patrimonio y ayuda a prevenir disputas entre los posibles herederos.
Registrar los bienes heredados actúa como una medida preventiva que asegura el respeto del proceso sucesorio en ausencia de testamento y evita que terceros reclamen derechos sobre el patrimonio familiar. La Sunarp recuerda que este trámite es esencial para preservar el legado construido en vida.
Licenciado en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, especializado en deportes, cine y series de televisión. Certificado en Marketing Deportivo en Universitas Barca Hub y con conocimiento de redacción SEO durante más de 5 años.