
Cada mes, Alejandra enfrenta punzadas intensas en la pelvis, náuseas y presión en el abdomen que dificultan su vida diaria. Durante años, los médicos le dijeron: “Son cólicos normales”. No fue hasta pasar por varios especialistas que recibió un diagnóstico: endometriosis, una enfermedad ginecológica crónica en la que tejido similar al endometrio crece fuera del útero, causando inflamación, dolor persistente y, en algunos casos, infertilidad.
En el Perú, se estima que alrededor del 8% de mujeres en edad reproductiva podría tener esta condición, aunque muchas desconocen su padecimiento. La detección suele tardar y, la mayoría de las veces, llega cuando la enfermedad ya está avanzada.
Uno de los principales retos es el retraso en el diagnóstico. Estudios y reportes de EsSalud señalan que puede demorar entre 7 y 10 años, aunque en muchos casos se extiende incluso más. Según Andrea Ruiz, presidenta de la Asociación de Pacientes con Endometriosis y Adenomiosis del Perú, más del 90% de mujeres espera entre 5 y 15 años para recibir un diagnóstico. Incluso personas mayores de 70 años descubren su enfermedad tras décadas con síntomas difusos.
El ginecólogo oncólogo Gerardo Campos Siccha explica que la demora se debe a que el mal puede presentarse de forma variable, con cuatro estadios: mínima, leve, moderada y profunda. En los casos avanzados, el dolor puede ser permanente y no limitarse al periodo menstrual.
No existe una prueba única para detectar la endometriosis. Los síntomas iniciales suelen confundirse con molestias digestivas, infecciones urinarias u otras condiciones ginecológicas, lo que retrasa la atención especializada.
Andrea Ruiz destaca que el retraso también se relaciona con la interpretación de los cólicos menstruales. Muchas pacientes reciben solo analgésicos o tratamientos hormonales sin un diagnóstico claro.
El impacto trasciende lo físico:
Alejandra, de 29 años, relata: “A veces ya no sé qué hacer. Tengo SIS, pero solo me dan analgésicos. Ni entrando por emergencia le dan importancia”.
En 2023 se promulgó la Ley 31868, que garantiza diagnóstico y tratamiento integral de endometriosis en el sistema de salud público. Sin embargo, su implementación sigue siendo desigual, debido a la falta de infraestructura, personal entrenado y coordinación entre especialidades.
Ruiz insiste en que la enfermedad requiere un abordaje multidisciplinario: ginecólogos, fisioterapeutas de piso pélvico, nutricionistas, psicólogos, endocrinólogos, gastroenterólogos y urólogos, según el caso.
Aunque no existe una cura definitiva, el tratamiento busca controlar los síntomas:
El ginecólogo Campos Siccha aclara que es posible embarazarse mediante técnicas de reproducción asistida, siempre bajo acompañamiento profesional.
Ruiz subraya que mejorar la atención implica humanidad, escucha activa y educación. Las pacientes deben informarse en fuentes confiables y exigir un abordaje integral que respete su experiencia.
Alejandra pide que haya más médicos capaces de entender su padecimiento sin minimizar su dolor: “Ya es bastante malo vivir con esto, pero que nadie te crea cuando vas a atenderte es peor”.
Periodista especializada en actualidad y tendencias. Bachiller en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Redactora en Popular. Interesada en temas relacionados con actualidad nacional e internacional, virales en tendencia y más.