
La historia del suboficial de segunda Patrick Hiroshi Ospina Orihuela (33) marcó la jornada del viernes 20 de febrero, cuando ingresó al Río Rímac para rescatar a un perro atrapado en un islote.
Minutos después, la fuerza del caudal lo arrastró sin que su equipo pudiera auxiliarlo. Tras más de un día de intensa búsqueda, su cuerpo fue hallado el sábado 21 de febrero en la desembocadura situada entre la avenida Gambetta y la Base Naval.
Todo comenzó con una alerta enviada por un grupo de WhatsApp. El mensaje advertía que un perro se encontraba en un islote, sentado sobre una llanta, en medio del río.
El equipo acudió de inmediato a la zona. Según el testimonio de su compañero, Ospina llegó primero con su camión y evaluaron la situación antes de descender.
“Vamos a bajar los dos”, le propuso su colega. Sin embargo, el suboficial respondió que bajaría solo para verificar si el río estaba fuerte y avisar luego si era seguro descender.
Ambos llegaron hasta el punto crítico. Ospina avanzó primero, mientras su compañero permanecía a la espera.
De acuerdo con el relato, intentó asegurar al animal, pero el caudal lo sorprendió. “Quiso pararse y no soltar al perro. La corriente fue más fuerte”, señaló.
El río comenzó a arrastrarlo a la altura del puente Rayito del Sol, en el Cercado de Lima. Su compañero corrió por la ribera con la esperanza de alcanzarlo.
Recordó que en los entrenamientos se enseña que, si el río arrastra a una persona, debe colocarse de espaldas y dejarse llevar braceando hasta la orilla. Con esa expectativa, siguió corriendo mientras lo veía alejarse.
En medio de la desesperación, hubo un momento que su compañero describió como el último contacto visual.
Relató que Ospina fue revolcado por la fuerza del agua y que, presuntamente, habría perdido el conocimiento antes de llegar al puente del Ejército.
“Le grité: ¡Ospina!”, recordó. Tras unos segundos en la superficie, volvió a ser cubierto por el agua. Minutos después, solo apareció el chaleco.
El compañero permaneció cerca de 20 minutos esperando que emergiera, y luego continuó la búsqueda río abajo mientras alertaba a otros equipos.
Tras la desaparición, se activó un operativo con participación del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú, agentes de la Dinoes, efectivos de tránsito y la comisaría local.
El cuerpo fue localizado el sábado 21 de febrero en la desembocadura del río, en el tramo comprendido entre la avenida Gambetta y la Base Naval.
Durante la emergencia, los equipos coordinaron acciones en distintos puntos del cauce. “En estas ocasiones creamos una hermandad, policía no abandona policía”, expresó su compañero.
En medio de la angustia, su colega recordó que incluso le decía a su pareja que sentía que aún podía encontrarlo.
Volvió a descender al río para continuar con las labores de búsqueda, aunque sin resultados en ese momento.
Patrick Hiroshi Ospina Orihuela había sido bombero y policía, y participaba activamente en operativos de rescate.
Periodista especializada en actualidad y tendencias. Bachiller en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Redactora en Popular. Interesada en temas relacionados con actualidad nacional e internacional, virales en tendencia y más.