Después de 7 años de haber decapitado a su tío, un pastor evangélico, que cometió el error de no pagarle cupos, Santos Alberto Sobrado Segura (30) “Gordo Pepe”, cabecilla de la banda “Los Injertos de Trujillo” y autor de incontables crímenes, fue detenido la tarde del jueves en San Martín de Porres.
Después de 7 años de haber decapitado a su tío, un pastor evangélico, que cometió el error de no pagarle cupos, Santos Alberto Sobrado Segura (30) “Gordo Pepe”, cabecilla de la banda “Los Injertos de Trujillo” y autor de incontables crímenes, fue detenido la tarde del jueves en San Martín de Porres.