Envenenó a su conviviente porque ella lo iba abandonar
El martes a las 4:30 pm con el último aliento de vida que le quedaba tras ser brutalmente golpeada y obligada a ingerir té con veneno, la estudiante de costura y alto diseño, Yuliana Reyna Mauricio Jiménez (19), logró contarle a la policía que su conviviente Alberto Pérez Campos (25) atentó contra ella.
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El martes a las 4:30 pm con el último aliento de vida que le quedaba tras ser brutalmente golpeada y obligada a ingerir té con veneno, la estudiante de costura y alto diseño, Yuliana Reyna Mauricio Jiménez (19), logró contarle a la policía que su conviviente Alberto Pérez Campos (25) atentó contra ella.
Dos horas después, Yuliana fallecía en el hospital María Auxiliadora, a donde fue auxiliada desde el cuarto que alquilaba con su verdugo en Villa El Salvador.
El presunto feminicida, quien es intensamente buscado por la policía, obligó a beber a la infortunada joven té mezclado con sustancias fosforadas, al parecer veneno para ratas.
Antes la golpeó en el rostro y la atacó a patadas. Cuando la joven estaba semiconsciente, Pérez Campos –que al parecer ya tenía el crimen planificado–dio de beber la infusión con veneno a su víctima y escapó.
Los vecinos de Yuliana Mauricio escucharon cuando ella se quejaba de dolor y la llevaron al hospital.
DELATÓ A SU ASESINO
Cuando Yuliana llegó al nosocomio, policías asignados en la sala de emergencias del lugar le tomaron a duras penas sus datos. “Él me golpeó, fue Alberto, Alberto me ha querido matar”, dijo la joven a un agente.
Los padres de Yuliana, Andrés Mauricio y Estela Jiménez, dijeron que Alberto Pérez tiene antecedentes por robo agravado y era muy celoso con su hija.
ERA UN CELÓPATA
Por testimonio de sus familiares y vecinos, se sabe que Yuliana vivía un infierno desde que hace un año se fue a convivir con Alberto Pérez.
Este sujeto la celaba hasta con su sombra. Le controlaba las llamadas por teléfono, sus cuentas en las redes sociales y solo le permitía ir a ver a sus padres para que traiga comida.
Por ello, la joven decidió hace una semana volver al lado de sus progenitores y hermanos en su casa de la calle Edilberto Ramos en el grupo 1 de Villa El Salvador. Pero su presunto feminicida se lo impidió, amenazándola de muerte.
“Mi hija quería volver a nuestro lado, sabía que ese tipo no le convenía y se había sacado la careta como una bestia sin sentimientos”, declaró el padre de la occisa, que es carpintero.
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