
El reality La Granja VIP volvió a sacudir a la audiencia con una decisión que nadie veía venir. Esta vez, Shirley Arica quedó en el centro de la polémica tras optar por compartir un espacio íntimo con su expareja, Diego Chávarri pese a la cercanía que mantiene actualmente con el argentino Pablo Heredia dentro del programa.
El inicio de la semana trajo consigo el tradicional duelo por el liderazgo, enfrentando a Shirley Arica y Pablo Heredia, dos figuras que han generado conversación por su vínculo sentimental en desarrollo. Tras imponerse en la competencia, la modelo obtuvo el privilegio de acceder a la suite del capataz, un ambiente exclusivo con comodidades como jacuzzi, frigobar y la opción de elegir a un acompañante.
Cuando el conductor Yaco Eskenazi le pidió que revelara su elección, Arica dejó atónitos a todos al responder: 'A Diego Chávarri'. La reacción no se hizo esperar, ya que su decisión rompía con la narrativa romántica que venía construyendo con Heredia.
La modelo explicó su postura señalando: 'Lo que pasa es que es la persona que más conozco en la casa de tiempos. Por ende lo escogí, aparte Diego tiene novia y yo estoy saliendo con Pablo. Entonces hay un respeto'. Según detalló, la confianza y el tiempo compartido con Chávarri fueron factores clave para tomar la decisión, además de las limitaciones dentro del juego, ya que Heredia debía permanecer con su equipo tras perder el duelo.
La elección no pasó desapercibida para Pablo Heredia, quien habría mostrado señales de incomodidad luego de lo ocurrido. De acuerdo con el relato de la propia Shirley Arica, el actor no reaccionó de manera abierta en un primer momento, pero su actitud cambió posteriormente.
'Antes de escogerte a ti, lo miré. Le dije como que normal. (Él) sí sabía (que te iba a elegir), porque te miré. Él se enteró ahí. Yo entendí que entendió, me acerqué y le pregunté "¿estás molesto?" y me dijo que no y me dio un beso. Entonces significa que no está molesto, pero ya no me habla. Fui a hablar con él y se fue', contó la modelo mientras se acomodaba en la habitación junto a Chávarri.
El episodio dejó en evidencia una posible tensión emocional dentro del reality, alimentando la expectativa del público sobre cómo evolucionarán las relaciones en los próximos días.