
La artista Lindsay Lohan decidió dar marcha atrás en su batalla para seguir consumiendo Adderall, un medicamento que tomaba desde hace años para tratar su déficit de atención.
De acuerdo con el portal TMZ, Lohan optó por dejar de consumirlo en el nuevo centro de rehabilitación donde se encuentra.
Lohan no estaba de acuerdo en que se le suspendiera el consumo de Adderall o que se le cambiara por algún sustituto, pues consideraba que el medicamento –altamente adictivo y considerado como una droga– era el único que le funcionaba.
Incluso, Lohan amenazó con dejar el centro Betty Ford en el que estuvo si no le permitían seguir con su tratamiento.
Sin embargo, algunas personas cercanas consideraron que la verdadera razón por la que no quería dejarlo era por su miedo a ganar peso, pues el Adderall también se ha hecho popular para el control de peso.
Recibe apoyo moral
Lindsay también entabló amistad con el grupo británico “The Wanted”, el pasado año, tras coincidir en varias fiestas, por lo que los componentes de la banda no dudaron en invitarle una copa poco antes de que se tuviera que presentar ante el juez. “Queríamos que se olvidase del tema antes de ver a sus abogados”, contó Max George.
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