
El sismo de magnitud 5.0 que remeció la capital sorprendió a miles de ciudadanos por la intensidad con la que fue percibido en distintos distritos. Aunque no se trató de un evento de gran magnitud, la sensación fue más brusca que en otros temblores recientes, lo que generó interrogantes sobre los factores que influyeron en su impacto.
El movimiento telúrico se registró a las 6:21 p. m., con epicentro frente a la costa de Chilca. La sacudida fue reportada en varios puntos de la capital y generó una percepción distinta entre la población.
El presidente del Instituto Geofísico del Perú, Hernando Tavera, explicó en diálogo con Canal N que la ubicación del epicentro fue determinante.
“Lo que diferencia a este sismo de otros es que ha ocurrido casi, casi debajo de la región Lima. Por lo tanto, el sacudimiento ha sido casi vertical”, señaló.
El especialista detalló que cuando la energía se libera bajo el territorio continental, el desplazamiento se percibe de forma distinta.
“La fuerza ha venido de abajo hacia arriba y prácticamente nos ha levantado”, afirmó. Asimismo, comparó este evento con aquellos cuyo epicentro se ubica mar adentro: “Si hubiera sido en el mar, el movimiento hubiera sido casi horizontal”, precisó.
De acuerdo con los reportes preliminares, el sismo fue percibido desde Ancón hasta Mala, concentrándose la mayor intensidad entre Chilca y Lima Metropolitana, debido a la cercanía al epicentro.
Sobre la duración del movimiento, Tavera indicó que la percepción varía según la ubicación de cada persona. “La percepción del sacudimiento va a depender de dónde me encuentro”, explicó.
Añadió que quienes se encuentran en edificios altos o sobre suelos blandos pueden experimentar una vibración más prolongada por la amplificación de las ondas sísmicas.
El titular del IGP también se refirió al sistema de alerta sísmica anunciado semanas atrás por el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), actualmente en fase de prueba.
Según explicó, el sistema opera mediante sensores que detectan el inicio del sismo y calculan el tiempo estimado en que las ondas llegarán a determinadas zonas. En esta etapa inicial, contempla bocinas instaladas en distintos distritos y, posteriormente, se prevé incorporar notificaciones a teléfonos móviles.
Tavera detalló que uno de los sensores clave está ubicado en la isla Hormigas, a unos 60 kilómetros mar adentro. Precisó que, dependiendo del punto de origen del sismo, los tiempos de advertencia pueden variar. “Cuanto más cerca estoy del sismo, menos tiempo de alerta”, indicó.
Finalmente, recordó que no es posible predecir la fecha de un gran terremoto. Sin embargo, enfatizó que los eventos sísmicos responden a ciclos de acumulación y liberación de energía, e insistió en la importancia de reforzar edificaciones y mantener activa la cultura de prevención ante futuros movimientos telúricos en Lima.
Periodista especializada en actualidad y tendencias. Bachiller en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Redactora en Popular. Interesada en temas relacionados con actualidad nacional e internacional, virales en tendencia y más.