
El obrero Javier Rivera Miculicich, quien mató a martillazos a su esposa Edith Huaylas de la Cruz y a sus tres menores hijos en San Juan de Lurigancho, el 2 de noviembre del 2018, podría salir libre el 1 de mayo, al vencerse el plazo de 18 meses de prisión preventiva que existe en su contra. El Ministerio Público solicita la pena máxima de cadena perpetua.
La Fiscalía Superior de San Juan de Lurigancho no puede ampliar la prisión porque ya cumplió 18 meses.
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La fiscalía acusa a Rivera Miculicich de haber planificado el crimen, porque su ex pareja había terminado la relación, por lo que acudió a su vivienda y la asesinó a martillazos, al igual que a sus hijos L.R.H. (6), J.R.H. (4) y D.R.H. (2).
Luego intentó suicidarse ingiriendo veneno y cortándose las venas, pero fue socorrido a tiempo y trasladado al Hospital por la policía, donde se recuperó tras varios días y luego fue llevado a un penal de la capital.
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La víctima se separó porque él la maltrataba física y psicológica y la amenazaba con quemarla viva junto a sus hijos.