El perrito de la folclórica Abencia Meza no murió aplastado por un camión ni de un infarto por no ver a su dueña como dijo Zundy Culquimboz. Según testigos directos, el perrito se asfixió dentro de la camioneta, donde lo dejaron encerrado más de una hora, en la playa de estacionamiento frente al penal de Lurigancho.