“Manicito” no la ve en Lurigancho
Los certámenes de belleza y la fama del espéctáculo ya forman parte del pasado del ex cirujano de las vedettes y modelos, Max Álvarez, quien lleva dos años preso en el Penal de Lurigancho por la muerte de su la argentina Carla Badaracco.
Únete al canal de Whatsapp de El Popular- Chofer de Hermes salió en libertad: Fiscalía expone primeras conclusiones del caso Gamarra
- Senamhi alerta de intensas lluvias de peligrosa intensidad que azotarán a 12 regiones del Perú desde HOY
Los certámenes de belleza y la fama del espéctáculo ya forman parte del pasado del ex cirujano de las vedettes y modelos, Max Álvarez, quien lleva dos años preso en el Penal de Lurigancho por la muerte de su ex novia argentina Carla Badaracco.
En una entrevista concedida al programa Reporte Semanal, Álvarez detalló que vive un drama en la cárcel porque los presos se burlan de él.
Asimismo, contó que no tiene relaciones con las "visitadoras" que asisten al penal para ofrecer sus favores sexuales. "Me controlo con la autosatisfacción, no me agradan las visitadoras porque vienen de pabellón en pabellón y las mejores son caras", precisó.
El ex cirujano, además, dejó entrever que su familia lo habría abandonado. "Le di todo el poder de mis bienes a mi hijo (Max)... sus visitas son esporádicas y me da 100 soles. Cómo me gustaría que regresen lo días en que tenía a mi princesita. Visítenme más seguido", dijo con lágrimas en alusión a su hija Carolina, quien vive en España.
Le gusta la Rampolla
Máx Álvarez afirmó que tiene como libro de cabecera Sexo ¿Y ahora qué hago?, de la sexóloga Alessandra Rampolla. "La veía en cable, me gusta cómo habla porque recomienda que usen prótesis como parte de las fantasías", precisó. También detalló que se encarga de la limpieza del pabellón que ocupa. "Como de la paila de los presos porque comer otra cosa resulta caro", dijo Álvarez, quien está condenado a ocho años de prisión.
Revisa todas las noticias escritas por el staff de redactores de El Popular.









