
Perú se prepara para una de las campañas de reforestación masiva más ambiciosas de los últimos años. El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, junto al gobierno central y con datos de AgroPerú, impulsa una estrategia que busca recuperar suelos degradados y mitigar los efectos del cambio climático que han golpeado con fuerza a comunidades rurales.
La meta es clara: plantar 2,5 millones de árboles en la primera mitad de 2026 y superar así sus propias cifras históricas de siembra.
El ambicioso proyecto contempla la plantación de 2,5 millones de árboles a nivel nacional en apenas seis meses. La iniciativa llega tras el éxito previo de la instalación de 15 millones de plantones forestales en los últimos años.
El objetivo no es solo ambiental, sino también productivo y social: estabilizar suelos degradados, fortalecer la seguridad hídrica y dinamizar economías locales vinculadas al sector forestal.
El plan es ejecutado con el apoyo de Agro Rural y el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), que lidera el Programa Bosques Productivos Sostenibles.
Las autoridades han identificado ecosistemas vulnerables en regiones como Cajamarca, Áncash y Junín, donde la estabilización del suelo es urgente.
Además, el Estado ya desembolsó 33 millones de soles para financiar acciones en departamentos con alto potencial forestal como San Martín, Pasco, Huánuco y Madre de Dios, zonas donde la madera cumple un rol clave en la economía regional.
La estrategia se apoya en una red de 27 viveros forestales que combinan conocimiento comunal y tecnología moderna.
Las especies seleccionadas incluyen:
La diversidad de especies permitirá equilibrar producción maderera y conservación ambiental.
Uno de los ejes centrales del proyecto es la seguridad hídrica. La recuperación de especies arbóreas mejora la retención de humedad en los suelos, crea microclimas más estables y reduce la erosión provocada por lluvias intensas.
Las plantaciones actúan como barreras naturales que evitan el lavado de nutrientes y facilitan la filtración del agua hacia los acuíferos, garantizando abastecimiento para comunidades rurales.
Además, esta planificación territorial ayuda a prevenir incendios forestales y reduce la presión humana sobre los bosques naturales.
Según el ministro Vladimir Cuno, la reforestación no solo fortalece el ecosistema, sino que también beneficia directamente a pequeños productores agrícolas.
Periodista especializada en actualidad y tendencias. Bachiller en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Redactora en Popular. Interesada en temas relacionados con actualidad nacional e internacional, virales en tendencia y más.