
Hilmer Gasco
Ante sus familiares y amigos se presentaban como una pareja ejemplar pero ocultaban una historia de violencia que acabó trágicamente la noche del viernes.
La vida de la estudiante de contabilidad Ingrid Susan Martínez Huarcaya (23), al lado de su conviviente Juan Carlos Arquiñigo López (33) era un infierno, pero tenía la esperanza de hacer cambiar a su pareja.
Ahora su madre Eusebia Huarcaya Díaz no ha dejado de llorar y lamentarse por no haber podido salvarla del hombre que hace unos meses ya había intentado matarla cuando le clavó un desarmador por la espalda.
BAILABAN EN FIESTA
La noche del viernes la pareja participó del cumpleaños del padre de Juan Carlos en la vivienda de la calle Manco Cápac, cooperativa Los Chancas de Andahuaylas, en Santa Anita.
“Estuvieron de lo más normal, pero a las 11:00 de la noche se retiraron a su habitación del tercer piso”, contó a la policía una de las hermanas del homicida.
Empezaron a sospechar que algo malo había ocurrido cuando escuchó un disparo y vieron salir corriendo a Arquiñigo López con la ropa ensangrentada.
Al subir al cuarto de la pareja encontraron a la joven tendida en el piso al costado de la cama y en medio de un charco de sangre. Presentaba un impacto de bala en la cabeza.
Desesperados pidieron ayuda a una unidad del serenazgo que trasladó a la herida al hospital Hipólito Unanue, donde el médico Zevallos Miranda se limitó a certificar su deceso.
Se presume que ambos habrían discutido por celos, tras lo cual el sujeto golpeó a la joven y le disparó un balazo en la cabeza.
ERA MALTRATADA
En más de una oportunidad su madre y hermanos le pidieron a Ingrid que deje a su pareja, pues sabían que este la maltrataba, incluso había tratado de matarla.
“Después del día de San Valentín, ella llegó al hospital con un corte en la espalda. Cuando le preguntamos qué le había pasado, nos dijo que la habían asaltado”, contó su madre.
Añadió que al enterarse de la verdad le pidieron a la joven que lo deje porque estaba en peligro su vida pero ella se negó.
TRAS EL CRIMINAL
Juan Carlos Arquiñigo López no tenía trabajo conocido y más de un vecino presume que se dedicaría a actividades ilícitas.
Agentes de la Divincri- Santa Anita inspeccionaron el escenario del crimen y comprobaron que el asesino huyó llevándose el arma homicida.
Igualmente, están a la espera de los resultados de la necropsia para determinar si la víctima fue golpeada antes de que le dispararan en la cabeza.
“Hemos desplegado un equipo especial para ubicar al sospechoso”, comentó un agente encargado de las investigaciones. Familiares del acusado no quisieron declarar sobre lo ocurrido.
ERA CELOSO Y LA MALTRATABA
“No descansaré hasta que el maldito que me quitó a mi hija pague por lo que hizo”, repetía una y otra vez Eusebia Huarcaya Díaz en la morgue, donde esperaba la llegada del cuerpo de su hija Ingrid Martínez Huarcaya, asesinada por su conviviente.
Recordó que hace un año y medio la mayor de sus hijas dejó su hogar para irse a vivir con su pareja Juan Carlos Arquiñigo López.
“Ella nunca nos contó pero sabíamos que era un tipo muy celoso que la maltrataba e incluso había tratado de asesinarla”, manifestó.
“Cuando me enteré de que la maltrataba fui a la comisaría de Santa Anita para poner la denuncia, pero no me la aceptaron porque mi hija se negaba a acusar a su pareja”, dijo doña Eusebia.
Añadió que Juan Carlos tiene antecedentes de violencia e incluso había sido denunciado por su anterior pareja con quien tiene hijos. “Solo pido que la policía haga su trabajo porque quiero justicia”, finalizó.
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