
Un sorpresivo ataque de cerca de 40 narcoterroristas a la comisaría de Ocobamba la madrugada de ayer dejó muerto al jefe de la delegación policial y tres policías heridos en la provincia de Chincheros, Apurímac.
El comisario asesinado, el teniente Héctor Zegarra Bernaola (35), recibió varios tiros en el cuerpo y uno letal en la cabeza. Nada quedó en pie.
"El ataque fue de madrugada y eran cerca de 40 personas entre hombres y mujeres, provistos con armamento largo, AKM, FAL y granadas. Luego escuchamos las detonaciones y ráfagas de las metralletas. No sabíamos qué hacer. Todo duró cerca de dos horas. Parecía una guerra que nunca iba a acabar. Nos dejaron la comisaría destruida", declaró un morador muy asustado tras la cobarde incursión.
Hablaban quechua
Según algunos testigos, los atacantes utilizaron bazucas e instalazas cuyos proyectiles lanzaron contra el local policial. "Solo hablaban en quechua y corrían por diferentes frontis con dirección a la comisaría", reveló un testigo. En tanto, la población se halla conmovida por la muerte del teniente comisario en la sangrienta emboscada. Pidieron al ministro Alva Castro reforzar la seguridad y la reconstrucción inmediata de la comisaría.
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