Pareja conmueve al contar cómo se conoció tras una transferencia errónea en Yape: “Los accidentes no existen”
Una transferencia errónea en Yape unió a dos jóvenes peruanos, Isabel y Jean, transformando un simple error en una historia de amor. La anécdota se viralizó en TikTok, cautivando a miles.
Únete al canal de Whatsapp de El Popular- Chofer de Hermes salió en libertad: Fiscalía expone primeras conclusiones del caso Gamarra
- Senamhi alerta de intensas lluvias de peligrosa intensidad que azotarán a 12 regiones del Perú desde HOY

Una simple transferencia errada en Yape cambió el rumbo de dos jóvenes peruanos. Lo que empezó como un envío de dinero al número equivocado terminó convirtiéndose en el primer mensaje entre dos desconocidos que hoy forman una pareja. La historia, compartida en TikTok, ha llamado la atención de miles de usuarios por mostrar cómo un pequeño error puede abrir la puerta a algo inesperado.
La anécdota fue publicada por una pareja que suele compartir contenido de viajes, cultura y vida en conjunto, despertando curiosidad entre quienes creen que el amor puede aparecer en los momentos menos pensados.

LEE TAMBIÉN: La RAE destaca al cuy peruano: esta es la forma correcta de escribir el nombre del superalimento andino
¿Cómo una transferencia de Yape unió a dos desconocidos?
Isabel Torres y Jean Valentín manejan la cuenta de TikTok @isayjeann, donde relatan experiencias de pareja. En uno de sus videos más comentados, contaron que todo comenzó cuando Jean realizó un yapeo a un número que no era el suyo. Ese número pertenecía a Isabel.
Al notar el error, Jean decidió escribirle para pedirle que le devolviera el dinero. Ese mensaje fue el inicio de una conversación que, con el paso de los días, se volvió más cercana. Lo que parecía solo un trámite terminó transformándose en un vínculo que fue creciendo hasta convertirse en una relación.
Jean explicó el sentido que hoy le dan a ese momento inesperado:
“Cada acción en tu vida, por más pequeña que sea, termina provocando un enorme cambio en tu futuro. Esto tiene un nombre, el ‘efecto mariposa’”.
Isabel también compartió su forma de ver lo que ocurrió entre ambos y aseguró que para ellos “los accidentes no existen”.
De un yapeo equivocado a una conexión real
La historia de Isabel y Jean refleja cómo la tecnología, como Yape, no solo sirve para transferir dinero, sino también para generar contactos inesperados. Un error común —enviar plata al número incorrecto— se convirtió en una oportunidad para conocerse.
Con el tiempo, ambos empezaron a compartir más que mensajes: viajes, proyectos y momentos que hoy muestran en redes sociales. Su experiencia se volvió cercana para muchos usuarios que se identificaron con la idea de que lo cotidiano también puede esconder algo especial.
¿Qué dijeron los usuarios sobre “el amor en tiempos de Yape”?
El video no pasó desapercibido en TikTok. En la sección de comentarios, cientos de personas reaccionaron con humor y sorpresa ante la manera tan poco común en la que nació la relación.
Entre los mensajes más destacados se leen frases como: “¿Eso no solo pasa en las películas?”, “lo que Yape unió, que no lo separe el hombre”, “uy, que alguien me yapee unos billetes por accidente” y “el amor en tiempos de Yape”.
Las respuestas muestran cómo la historia conectó con usuarios que ven en esta anécdota algo distinto a lo habitual.
Transferencias, redes sociales y nuevas formas de conocerse
Casos como el de Isabel y Jean evidencian cómo aplicaciones como Yape y plataformas como TikTok también forman parte de las nuevas maneras de relacionarse. Un contacto que antes no existía puede aparecer con solo un clic o un número mal escrito.
La pareja continúa compartiendo su día a día, mientras su historia sigue circulando como una de esas coincidencias que, sin buscarlo, terminan marcando un antes y un después.
Periodista especializada en actualidad y tendencias. Bachiller en Periodismo en la Universidad Jaime Bausate y Meza. Redactora en Popular. Interesada en temas relacionados con actualidad nacional e internacional, virales en tendencia y más.








