Madre que perdió a su bebé tomó la decisión de donar su leche materna: así se siente más cerca de él

Alyssa Rae Brown es una mujer de 27 años que vive en Ohio, Estados Unidos, que dio a luz a Ambrose, un bebe que nació muerto pues el pequeño tenía anencefalia, la cual no tiene cura ni tratamiento.

“Fue realmente egoísta de mi parte, no desinteresada. Donar mi leche fue una forma de sentirme cerca de Ambrose”, zanja  Alyssa al medio citado.

“Fue realmente egoísta de mi parte, no desinteresada. Donar mi leche fue una forma de sentirme cerca de Ambrose”, zanja Alyssa al medio citado.

Fuente: Upsocl - Crédito: Composición el Popular
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Para la mayoría de las mujeres ser madre es uno de los momentos más importante de la vida y que marcan un antes y después. Sin embargo, la perdida de un hijo o viceversa es un dolor indescriptible e inolvidable así pasen muchos años.

Alyssa Rae Brown es una mujer de 27 años que vive en Ohio, Estados Unidos, que dio a luz a Ambrose, un bebé que nació muerto. Ella no tenía planes de quedar embarazada, se dedicaba a ser profesora pues además ya era madrasta de las hijas de su esposo.

Todo cambio cuando fue a hacerse un control en la cual llegaron a explorar la anatomía del feto a las 22 semanas. Ella escuchó al doctor diciendo "vamos bebé" mientras observaba su vientre.

A lo que el doctor explicó que daría a luz un niño, pero que nacería muerto porque padecía de anencefalia, es decir, su cerebro y su medula espinal no se habían desarrollado correctamente, ya que faltaba gran parte del cráneo y del cerebro.

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“Me habló sobre la columna, los brazos y las piernas del bebé, pero noté que estaba evitando la cabeza. Quería preguntar por qué, pero supongo que estaba asustado (…) Él dijo: ‘Bueno, tengo malas noticias sobre el bebé. No hay señales de un cráneo, lo que significa que cuando nazca, morirá'”, contó a Metro.co.

Hasta el momento no hay tratamiento, los bebés que lo padecen mueren en horas o con suerte unos días después de nacer. Pero, Alyssa dijó que quería que su hijo, Ambrose, naciera vivo para que su pareja logre abrazarlo. Así que reservaron una cesaría para la semana 37, sin embargo, el bebé dejó de patear antes de tiempo.

“Él era normalmente muy activo y siempre tenía los dedos de los pies en mis costillas. Me dije a mí misma que estaba cansado pero, después de un par de horas, fuimos al hospital para una exploración y el técnico no pudo encontrar un latido”, lamentó.

Por lo que, no tuvieron más opción que inducir el parto que duro 48 horas. El hospital diseño una cuna especial donde pudieron pasar 36 horas con él. “Estaba tan enamorada. Tenía amor puro en mi corazón. Él era tan especial para mí”, contó.

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Al final, lo incineraron cerca de la capilla donde se casaron e hicieron un homenaje en el jardín de su casa junto a familiares y amigos para recordarlo con amor.

La parte más difícil fue dejarlo en el hospital. Recuerdo tomar su mano por última vez y tratar de captar cada detalle de él, desde la parte posterior de las rodillas hasta la cara (…) Lo que me hizo darme cuenta de perder a Ambrose es que simplemente no sabes de qué lado de las estadísticas estarás”, expresó.

En consecuencia, se tuvo que extraer los más de 118 litros de leche para donarla al Banco de Leche Materna, así se siente más cerca de Ambrose y supera su perdida.

“Fue realmente egoísta de mi parte, no desinteresada. Donar mi leche fue una forma de sentirme cerca de Ambrose”, zanja Alyssa al medio citado.

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