Ramón Mifflin sobre su amistad con Diego Maradona: “Yo le veía los contratos al Pelusa”

El exfutbolista de la selección peruana Vivió con Diego Maradona en Barcelona y en Nápoles. Dice que gente que decía ser amigo del Pelusa “lo traicionó”.

Ramón Mifflin recordó a Diego Maradona tras homenaje que recibió el Pelusa por su cumpleaños.

Ramón Mifflin recordó a Diego Maradona tras homenaje que recibió el Pelusa por su cumpleaños.

Una estrecha relación de amistad, casi familiar, fue la que tuvo Ramón Mifflin con Diego Maradona, con quien vivió en Barcelona y Nápoles, cuando el Pelusa estaba en todo su esplendor.

El Cabezón recuerda con nostalgia a su amigo, quien ayer hubiera cumplido 61 años y que fue ovacionado en todas las canchas del fútbol argentino durante la jornada.

—¿Qué siente que Diego ya no esté entre nosotros?
—Una gran tristeza, nostalgia que se haya ido tan joven y una pena que el caso de su muerte ahora esté judicializado.
—¿Cree que no lo cuidó como debió ser ese entorno con el que vivía?
—Esa gente con la que paraba y que decían ser sus amigos lo traicionaron. No lo cuidaron como debe ser. Según las informaciones dicen que tomaba las pastillas con whisky, vino, alcohol. Ya antes se salvó de morir por un problema del corazón.
—¿Qué le pareció esa despedida multitudinaria en su sepelio?
—Era de esperarse porque qué argentino no quiere a Diego. Y esa multitud creo que pudo ser mucho más, de no ser por la pandemia y las restricciones. Diego era ídolo del pueblo.
—¿Qué siente al ver los homenajes?
—Diego no ha muerto, sigue vivo porque la gente lo ama y ese cariño él se lo ganó.
—¿Cuándo fue la última vez que lo vio?
—Uff. Creo que fue hace como cinco años en Sao Paulo en una reunión de la Conmebol. Lo veía bien, ni me imaginaba lo que pasaría unos años más.

Amigo de Diego Maradona

—¿Cómo nace su amistad con Maradona?
—Fue gracias al fútbol. En 1981, Boca Juniors vino a Lima para jugar unos partidos amistosos contra la “U” y Alianza. Fui al aeropuerto a recibirlos, en especial a Miguel Brindisi, amigo mío, quien me presentó a Diego.
—Vivió un tiempo en Nápoles junto a Diego, ¿cómo fue esa experiencia?
— En Nápoles lo acompañé un tiempo, le veía los temas de contratos publicitarios y era su intérprete cuando tenía algunas entrevistas en inglés.
—Era muy solicitado en esos años.
— Las empresas se peleaban para que Diego sea su imagen. Le conseguí contratos en Japón de una marca de fotocopiadoras, de computadoras y de una leche. Antes de eso también lo acompañé un tiempo en Barcelona, cuando él jugó ahí. Y no solo eso.
—¿Qué más?
—Pude cerrar la organización de un partido benéfico para Unicef en Japón. El equipo de Diego lo dirigió Bilardo y jugaron también sus hermanos Hugo y Lalo Maradona.
—¿No tuvo problemas con Jorge Cyterspiller o con Guillermo Cóppola, quienes también fueron representantes de Diego?
—Para nada. Cyterspiller, que en paz descanse, era gran amigo y con Guillermo tampoco. Eran personas muy colaboradoras.
—Hay un video en el que se le ve en la concentración de la selección argentina en el Mundial México 86.
—Ese mundial acompañé a la selección argentina en todos sus partidos e iba casi diario a la concentración a visitar a Diego para ver cómo estaba y si necesitaba algo. A veces compartíamos con Diego, su padre y la selección los asados.
— ¿Le dijo algo, tras esa anécdota en la que Kukín Flores lo largó por teléfono porque no creía que era Maradona?
—Ja, ja. Diego se reía. Me preguntó quién era el que le contestó el teléfono y le expliqué que era Kukín Flores, a quien había llevado para que juegue en Belgrano de Córdoba.
—¿Le quedó algo pendiente con Diego?
—Me hubiese gustado verlo para cuidarlo, era como un hermano, lo quería mucho y él necesitaba cariño, afecto de quienes lo queremos.
—Piensa ir a visitar su tumba.
—Voy a viajar en noviembre y acompañaré a su familia en lo que será el primer año de su partida (25 de noviembre).

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